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viernes, 27 de julio de 2007

A una sola calle de aquí...



Bonita, ¿verdad? Está a escasos cincuenta metros de mi casa, y está abandonada. Todos los días la veo de camino a mi trabajo y pienso que es una pena esto de la vida moderna. Hace años, la casa estaría envuelta en un aura de misterio, y la gente contaría leyendas de fantasmas de sábana blanca y cadenas en los tobillos; o, al menos, yo las inventaría. Hoy, han tenido que vallarla para que los vagabundos y gamberros no la arruinen más de lo que está.

En fin, cosas de la vida, supongo.

miércoles, 11 de julio de 2007

Don Diplomado

Sigo pendiente de los resultados del examen del Certificate in Advanced English para completar los créditos de libre elección que me faltan, pero, al margen de eso, puedo anunciar solemnemente (toque de trompetas, por favor) que ya he terminado la carrera. Desde ya, soy Diplomado en Óptica y Optometría.

Por fin.

Cinco años me ha costado, dos más de lo que debería; y aún he tenido suerte. Como no podía ser de otro modo, mi tendencia al funambulismo me ha llevado a tener que esperar al último momento del último día para saber si terminaría la carrera o no. El último paso sobre el alambre ha sido arduo, lo he dado entre incontenibles temblores y esta vez no había red debajo. En este sentido, y sin entrar en detalles, le debo la vida a un par de profesoras: desde aquí, y pese a que nunca van a leer esto, mi reconocimiento y gratitud por su bondad y su comprensión.

No voy a caer en el cinismo de alabar ahora mi universidad: tiene defectos enormes, y los sigo manteniendo. Para empezar, la falta de exámenes en septiembre, que nos deja en una terrible inferioridad frente a los estudiantes de cualquier otro centro. Cualquiera de los que estudiáis o habéis estudiado en la UPC lo sabéis y seguro que estáis de acuerdo. Sin embargo, como sucede con todo lo que dejamos atrás, ahora sus rasgos se me antojan un poco más dulces, más suaves. La escuela sigue teniendo forma de jaula, pero sus paredes ya no me asfixian como lo hacían hace unos días, cuando me veía repitiendo curso por enésima vez. No me atrevo a decir tanto como que añoraré esta universidad, pero tampoco será amargo el recuerdo que guardaré de ella. Porque los centros los hacen personas, y aunque éstas tengan que atenerse a unas reglas a menudo injustas, hay personas en la EUOOT cuyo valor personal es incalculable.

Me refería a profesores, claro. A los compañeros les doy de comer aparte, porque su ración es diferente. He conocido a mucha gente en estos años: la mayoría solamente de vista, con varios he entablado una relación de cordialidad y con unos pocos he forjado una amistad verdadera, de las que no se rompen con una distancia que ojalá no creciera entre nosotros. Es cierto que otros me han defraudado; pero no pienso mencionarlos salvo para arrojar más luz sobre los que no lo han hecho, que la merecen toda y de la más brillante que exista. Un fuerte abrazo para todos ellos, aunque sé que muchos tampoco leerán este post.

Y ahora, ¿qué? Pues aún no lo sé con certeza. Ando pendiente de admisión en un curso sobre gestión y administración de empresas de óptica que me atrae mucho. Aunque sea en Madrid (hala, ya lo he dicho). Si no me admiten quizá busque algo en el extranjero, pese a que lo cierto es que no hay mucho donde elegir. En Bruselas, ciudad en la que me encantaría pasar una temporada, hay algo parecido, pero me temo que se imparte en flamenco (idioma, no música). Ya veremos. Por lo pronto, el próximo día 21 termino mi contrato en el lugar en que trabajo y me tomaré unas inmerecidas vacaciones que probablemente se alarguen durante todo el mes de agosto. Asistiré al curso de creación literaria que Espido Freire da en Teruel y luego me reuniré unos días con los amigos que hice durante mi estancia en Helsinki en Colmar, cerca de Estrasburgo. Qué ganas tengo de verlos a todos otra vez.

¿Y después? No lo sé. Algo surgirá, supongo. Siempre lo hace.

domingo, 24 de junio de 2007

Minutos musicales

Ahora que he terminado los exámenes (y las celebraciones que les siguen), retomo el blog con la esperanza de ponerlo al día en cuanto a reseñas y otras cosillas en los próximos días. Mientras tanto, os dejo con un breve interludio en forma de canción.

Las aceras están llenas de piojos es el título del último disco de Marea, quienes para mí son de lo mejor que tenemos hoy en día en cuestión de música en España. Este trabajo quizá no alcanza la maravilla que fue 28.000 puñaladas, pero aún así tiene canciones buenísimas, fieles al buen hacer de este grupo y con unas letras que, de nuevo, rallan la perfección en algunos momentos. Así que, si aún no los conocéis, haced una buena pira con los últimos hits y las canciones del verano de los últimos 20 años y corred, insensatos, corred por la salvación de vuestros tímpanos a por este último disco de Marea.

Relincha el pellejo, preñado de espuelas
porque su montura es tan solo saliva que puebla mejillas,
fundiendo los plomos, matando polillas.
Es el sollozo de un pozo con sed,
gemido que atiza el rescoldo de la chimenea,
tinto de pelea, beso de morder.
Es el alero que quiere llover,
es levante y tramontana
y a la hora de las moscas chicharrina,
corona de espinas de la que comer.
Es una blusa con nudo en el pecho,
es un largo trecho y desaparecer.

Es un abrazo de navajas que sangra rosales,
un lecho de paja y cristales,
pozales de hiel
bebidos a sorbos y echaos a perder.
Es una brisa de Octubre que tira paredes,
la ubre en que duermo y que quiere
el pétalo enfermo que canta al toser.

Trataron de herrarle y cerró las tijeras;
no fue a cal y canto, quedaba la punta de untar las heridas.
Sirvieron de lienzo las horas perdidas.
Es el antojo del ojo que ve
cómo muere solo a través de la misma mirilla
de la misma puerta que quiere romper.
Es una mano intentando coger
del amor algún pedazo y los tacones en la nuca de la vida,
manzana podrida, quijada de Abel,
que se entretiene desabotonando las claras del día para verte bien.

Es un abrazo de navajas que sangra rosales,
Un lecho de paja y cristales,
Pozales de hiel
Bebidos a sorbos y echaos a perder.
Es una brisa de octubre que tira paredes,
La ubre en que duermo y que quiere
Al pétalo enfermo que ladra silbando, que canta al toser

domingo, 13 de mayo de 2007

Saludos y reverencias

No sé. Será que se acercan los exámenes y ando en busca de excusas con las que eludir el estudio, o será también que llevo varias semanas sin escribir y el cuerpo me lo pide; el caso es que hace ya días que andaba dudando entre abrirme un blog o reflotar aquello del msn space dándole un buen lavado de cara. Al final he optado por lo primero, dejando de lado cuestiones de pereza y el hecho de que no me gusta la idea de que internet se esté convirtiendo en un cementerio de páginas a medias, de barcos abandonados a la deriva de vete a saber qué corrientes. Internet es enorme, sí, pero eso no nos da derecho a convertirlo en un basurero espacial. Aunque sea gratis, o aunque nadie se queje. Al final, parece que la vida de uno se mide por la cantidad de chatarra que deja atrás, por lo que abandona en lugar de por lo que consigue. En fin.

Vale, sí, acabo de empezar y ya estoy divagando. Así que mejor voy al grano. Aquí habrá comentarios y reseñas de libros (la idea es hacerlo de todos los que lea, pero ya veremos), quizá también de alguna peli, estáis avisados. También habrá tonterías y desvaríos, claro, porque esa también es mi manera de ser, y quizá algún relato cortito que se me ocurra. Todo se andará.

Pues nada más, por ahora. Bienvenidos.